lunes, 28 de enero de 2013

tiempo de vendimia

En las almas de las personas las uvas de la ira
se están llenando y cogen peso, listas para la vendimia”

JOHN STEINBECK

hemos peregrinado hasta aquí sin consultar el mapa
de sucesivos accidentes sin estudiar un plan de ataque
que nos haga recuperar nuestra posición en el frente de batalla
llevamos demasiado tiempo dando palos de ciego
sin distinguir el ojo ni la sonrisa perversa del monstruo

tendríamos que hacer algo 
con los cuentos que adormecen la inquietud de las abejas
con la rabia de las lágrimas prestadas a este presente ceniciento
deberíamos atrasar aún más nuestra menopausia civil
y anunciar urbi et orbi la llegada de los insurrectos
el increíble advenimiento de la dignidad humana
deberíamos de prender la pólvora de nuestros muertos
y construir cometas que arrojen lava sobre la profunda noche
para que nos enseñen a otear la dirección de los vientos
deberíamos de bombardear con naranjas
los nichos polvorientos donde madruga el hambre

hemos esperado demasiado tiempo a que la utopía se hiciese realidad
a que la solidaridad conquistase la conciencia de los agentes sociales
hoy compartimos la vendimia con un sólido juramento
de lealtad a los designios de la clase trabajadora

tendremos que aprender a odiar lánguidamente
sobre las praderas desiertas de la indiferencia
a quienes persiguen el rastro de las placentas
en el sagrado vientre de nuestras madres

lunes, 21 de enero de 2013

ciencias naturales


al final dependemos siempre de la lluvia
de los árboles plurales que olisquean las nubes
de este sol a medio hacer como los fundamentos
ideológicos de la clase trabajadora
siempre con utopías enredadas en las pestañas
siempre con un timbre de voz que interpreta
el silencio de los corazones rotos
como una roja semilla que de pronto crece
en el puño cerrado de los hermanos proletarios

dependemos de la tierra incauta y húmeda
del azul de las tardes sin rostro
del silbido de las abejas que se cuelan
entre los racimos de nuestra conciencia

y si alguien pretende abandonar la ceniza de los días
el tiempo tasado de felicidad al borde de cualquier acontecimiento
entonces vuelve la lluvia igual que el vino de las tabernas
vuelven los soles de abril y el árbol de pascua
mientras al borde del camino las insensatas cigarras
entorpecen el sueño de los girasoles

lunes, 7 de enero de 2013

contra el olvido


sé el valor que tiene el oro viejo de las tardes sin sombra
y atesoro en una esquina de mi errático proceder
los pétalos poco amables de una espera larga
como un pasillo oscuro y sin fondo por donde transcurren las voluntades 
mientras la vida se pierde en el magma oculto de los sentimientos

tengo un puerto sin brazos y una pena sin dueño
tengo un corazón enano comiendo yerba en el alféizar de mi ventana
como un gato tendido al sueño de oriente
y tengo la sensación que las uvas del perdón no están maduras

mis manos se aferran al borde de una quimera y no dejan
fluir el calcio de las derretidas osamentas
hacia el pantano donde el olvido lo engulle absolutamente todo

no pienso desistir ni hoy ni mañana
y si alguien viene a demandar un porqué o un cómo
de mis descarnados labios que sepa
que aún desde las nubes de ceniza que levanta la ira de los dioses
un grito romperá el silencio de la noche
y barrerá de escarcha el zaguán de los oprimidos
para nombrar los días sin pan y los muertos sin nombre
ya para siempre presentes en nuestro aliento de fuego
ya para siempre vivos