lunes, 28 de julio de 2014

discurso a la nación



hemos de solventar los últimos escollos de la negociación
y para ello es preciso dilucidar la semántica en cada decibelio
el gran diapasón obliga a la reconversión industrial de los relojes de arena
así como el maltrato verbal de las flores de plástico
da lugar a un sinfín de mociones en contra de la primavera

acostumbrados como estamos a ver desfilar en sucesivos párrafos
toda la parafernalia de las instituciones en régimen provisional
no resulta conveniente desnudar al príncipe de las vacilaciones
cuando ya todos los usuarios habituales del suburbano
abandonan sin resistencia los muladares del subjetivismo
y venimos apreciando grandes humedales en la techumbre
constitucional y hasta ahora no prescribe la garantía
catecumenal de las nuevas generaciones legislativas
con respecto al diseño virtual de insinuantes oportunidades
mientras en los despachos se siguen acumulando
los papeles timbrados con solicitud de demencia

la espuma de febrero resucita en los almendros
y en las terrazas de jerusalem los sumos sacerdotes
se rodean del silencio cómplice de los sepultureros

hemos llegado tarde a la fiesta de los muertos
y ya no quedan máscaras para cubrir la mentira