martes, 24 de abril de 2012

jose obrero 3






aprender a vivir con la derrota
antes de empezar a caminar
negar la pretérita honra
suplicar sin saberlo un abrazo

no hay paz adolescente
en tu alma desacostumbrada al trabajo
de vivir con la necesidad de amar

con la premura de sentirlo todo
de todas las formas posibles
con la imposibilidad permanente
de hacer realidad tus sueños

sólo la palabra escrita
el testimonio seminal la dinamita
a punto de estallar en el verbo

años difíciles de humillaciones sucesivas
de buscar a tientas un camino inexplorado
de resistir esperando el prodigio
de una isla en medio del naufragio

nada hay aquí que aplaque tu ira
pequeño dios todo está fuera
en la calle la libertad
se nos ha vuelto imprescindible

lunes, 16 de abril de 2012

parra 38


pasan lentos los bueyes y una cigüeña
desde la torre se asoma a este páramo
para contemplar tu extrañeza

crujen los goznes del tiempo y la cebolla
se desdobla en capas suavísimas
como si ya nunca fuese posible
predecir la lluvia o cruzar un puente

el viento arrastra la materia de los sueños
y deposita con lentas bocanadas
agudas láminas de azul cielo
en el delta dorado de tus ojos

con el suave convencimiento de la edad
sientes temblar las uvas y los galgos
cruzan la calle y se resignan
al paso polvoriento de los carros

el verano ha vencido y en su mínima
historia quedan la sombra de la parra
y las hojas de un tiempo ya marchito

domingo, 8 de abril de 2012

ballesta 3


I
he regresado de nuevo a este patio que no se extingue
a esta casa que no fue mía
a esta túrbida oscuridad del pasado

he regresado de repente a un tiempo ido
a una estampa vacía
a una escarcha en los huesos

he paseado mi sombra por los espejos rotos
he cercado de inercias
el brocal desnudo del viejo pozo

he llegado intentando superarme
y he conseguido ser así sin más despojos
el niño que huye y que aún sigue soñando

he recorrido la frontera de mis años donde un día
fui pastor de un rebaño de estrellas
y amé el mundo porque el mundo era entonces
solamente una intuición desmedida

II
he pisado los cantos redondos
he arañado la cal de sus muros y he llorado
en las deshabitadas estancias de mi infancia dormida

aún resuenan los llantos y las risas
las pequeñas batallas cotidianas
y el misterio que se oculta en los rincones

más tarde cuando la noche avance
y la niebla se condense como el humo de esta vieja chimenea
regresaré una vez más a contemplarte

a impostar mi voz de principiante
a demostrar mi torpe ingenio para no rendirme nunca
y volver a ser la sombra que camina

regresaré a esta casa y a esta infancia derruidas
donde el aire huele a plomo y una luz furtiva
habita en el silencio de la tierra

lunes, 2 de abril de 2012

imprevisto

nadie había previsto
que el fuego crepuscular de la palabra
venciese con audaz hechizo
las máscaras de hielo que ocultaban

nadie había previsto este regreso
este desenlace en que las órbitas concisas
de nuestra fragmentada trayectoria
viniesen a coincidir y a estallar
sordamente en nuestros labios

no lo habían previsto las estrellas
ni los pájaros que pueblan con sus cantos y sus alas
las estancias vacías de este invierno

no lo habían previsto los poetas
cuando tiemblan con la luz de las farolas
e inauguran con sus versos nuestra infancia
lunar y profunda de secretas sendas

no lo habían previsto nuestros genes
que navegan ajenos en la memoria de nuestra sangre
y nos empujan siempre hacia la orilla

no estaba previsto y sin embargo
el fuego no se extingue
en esta luz que ya no es nuestra