miércoles, 10 de marzo de 2010

Cuando tú no estás


cuando el tiempo es una escarcha que afila el gesto
y la soledad impregna estas paredes
con la herrumbre de tu ausencia
cuando tú no estás y mi alma se cuela
por cualquier rendija dejando al aire
la carne desnuda que tú tensaste como un arco
cuando la tarde se desdibuja en el cristal de mi ventana
y mis manos tropiezan con la costumbre de tu cuerpo
y las palabras se deslizan como un glaciar 
por el silencio de esta casa
cuando tú no estás y en los espejos
permanece todavía el oleaje de tu ternura
burlando una vez más mi deseo
cuando te marchas dejando la almohada intacta
la lámpara encendida de mis huesos
la puerta entreabierta a la esperanza
y yo pienso en mañana como en un barco
que viene a nuestro encuentro y nos rescata

1 comentario:

Carrie dijo...

Qué poesía tan entrañable, llena de imágenes, desgarradora...al leerla es como si la estuviera viviendo. Gracias