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viernes, 20 de mayo de 2011

XXXI Certamen Poético Villa de Sonseca

Bases

1.- Podrán participar cuantas personas lo deseen, cualquiera que sea su edad, con obras poéticas de una extensión mínima de 150 versos y máxima de 250. El tema, la medida y la rima serán libres.

2.- Las obras deberán ser originales e inéditas y presentarse por triplicado en folios mecanografiados a doble espacio y por una sola cara y habŕan de ser remitidos antes del 25 de julio de 2011 al:

Centro Cultural Revuelo

Casa de la Cultura

C/ Santa Ana, 1

45100 Sonseca (Toledo)

3.- También se podrán presentar por correo electrónico, en cuyo caso se adjuntará en documento Word el trabajo y todos los datos que serán guardados según las bases, a:

concursopoesía@sonseca.es

4.- Los originales no contendrán firma ni inscripción alguna que pueda sugerir el nombre del autor. Llevarán escritos en la cubierta, además del título de la obra, un lema o seudónimo. El autor incluirá junto a los originales un sobre cerrado en cuyo interior hará constar su nombre, apellidos, domicilio y teléfono y, en el exterior, el lelema.

5.- El jurado será designado por el Centro Cultural Revuelo.

6.- El fallo del jurado será hecho público el 7 de septiembre y la entrega de premios tendrá lugar el día 14 de octubre de 2011.

7.- Los premios podrán ser declarados desiertos a estimación del jurado y los originales no serán devueltos.

8.- Se fijan los siguientes premios:

Premio único: 1000 € y un taller literario en la Escuela de Escritores, en el Hotel Convento Santa Clara, en Alcázar de San Juan.

Premio especial: 300 € para un autor local. Todos aquellos que deseen optar a este premio deberán hacerlo constar en la cubierta.

sábado, 14 de mayo de 2011

larga espera



vienes del dolor
a la alegría 
buscando
la cara oculta 
de la memoria

crece la luz
en el aire sola

EGP



miércoles, 4 de mayo de 2011

en primera persona



no es fácil despuntar oscuridades
alumbrar los rincones de la historia
íntima y como venida de otra parte

no es fácil asumir tanta injusticia
cometida por la gracia de dios o por el esmero
de esos cofrades miedosos y embusteros

no es fácil nacer de mayúscula derrota
ir remendando la vieja camisa de la memoria
crecer con determinación y por la sombra

no es fácil acostumbrarse
a ser lluvia tenaz en el corazón de una madre
a corroborar en los huesos el precio de otras batallas

no es fácil ocultar para siempre los temores
andar descalzo pisando ortigas
descubrir la enorme singularidad del dolor

no es fácil ser un niño y estar solo
intentar llenar de aire los pulmones
y sentirse viudo por dentro y desnudo por fuera

no es fácil resguardarse en la intemperie
huir del abrazo casi inexorable para después
volver al polvo de los caminos y al sol de los cereales

no es fácil crecer en medio del silencio
en una patria pobre y desangrada
donde las campanas aún tocan a muerto

no es fácil ser feliz pese a todo
sin abdicar de los sueños y amanecer
día tras día sin conocer el olvido

EGP

viernes, 29 de abril de 2011

bienaventurados los sedientos



a veces me pregunto por qué
sentimos esta sed tan temprana
este vértigo y este paraíso
turbio del destino en nuestras manos
o este rojo hilo de sangre en la garganta

echo a andar y las palabras
se quedan a la intemperie
corren por mi frente y se descuelgan
dóciles hacia mis bolsillos

no podéis imaginar cuántas palabras
perecen por asfixia en mi chaqueta
o atropelladas en las cunetas
de la razón y en los concilios
luchando contra el miedo y el olvido

todo para poder nombrar
el embrujo de las noches el delirio
de mil peces de colores
que beben en mi mano cuando escribo

EGP

lunes, 25 de abril de 2011

El hambre de vivir como el sol

Homenaje a Gonzalo Rojas (1917-2011)

CONTRA LA MUERTE

Me arranco las visiones y me arranco los ojos cada día que pasa.
No quiero ver ¡no puedo! ver morir a los hombres cada día.
Prefiero ser de piedra, estar oscuro,
a soportar el asco de ablandarme por dentro y sonreír
a diestra y a siniestra con tal de prosperar en mi negocio.
No tengo otro negocio que estar aquí diciendo la verdad
en mitad de la calle y hacia todos los vientos:
la verdad de estar vivo, únicamente vivo,
con los pies en la tierra y el esqueleto libre en este mundo.
¿Qué sacamos con eso de saltar hasta el sol con nuestras máquinas
a la velocidad del pensamiento, demonios: qué sacamos
con volar más allá del infinito
si seguimos muriendo sin esperanza alguna de vivir
fuera del tiempo oscuro?
Dios no me sirve. Nadie me sirve para nada.
Pero respiro, y como, y hasta duermo
pensando que me faltan unos diez o veinte años para irme
de bruces, como todos, a dormir en dos metros de cemento allá abajo.
No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser,
pero no puedo ver cajones y cajones
pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto
llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver
todavía caliente la sangre en los cajones.
Toco esta rosa, beso sus pétalos, adoro
la vida, no me canso de amar a las mujeres: me alimento
de abrir el mundo en ellas. Pero todo es inútil,
porque yo mismo soy una cabeza inútil
lista para cortar, por no entender qué es eso
de esperar otro mundo de este mundo.
Me hablan del Dios o me hablan de la Historia. Me río
de ir a buscar tan lejos la explicación del hambre
que me devora, el hambre de vivir como el sol
en la gracia del aire, eternamente.

El poeta chileno Gonzalo Rojas, galardonado con el Premio Cervantes en 2003, ha fallecido este lunes a los 93 años en su país natal. Nacido el 20 de diciembre de 1917 en Lebu, al sur de Chile, en el seno de una familia minera, se trasladó en 1926 con su madre y sus hermanos a Concepción.
En 1937 comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de Santiago de Chile y poco después formó parte del grupo surrealista Mandrágora, fundado por Braulio Arenas, Teófilo Cid y Enrique Gómez Correa. En 1948 aparece La miseria del hombre, su primer libro de poemas, provocando reacciones encontradas entre los críticos
En 1952, habiendo obtenido el grado de Licenciado en Filología Clásica, gana por concurso las cátedras de Literatura Chilena y de Teoría Literaria del Departamento de Español de la Universidad de Concepción. Allí organizó el Primer Encuentro Nacional de Escritores (1958) y el Primer Encuentro de Escritores Americanos (1960) reuniendo lo más granado de la literatura latinoamericana. Esta intensa actividad académica no le impide el ejercicio poético, en busca de la palabra diamantina que habitará en Contra la muerte (1964), libro celebrado unánimemente por la crítica.
En 1970, el presidente Salvador Allende le nombra Consejero Cultural en China donde vivió la etapa anterior a la Revolución Cultural. El golpe militar chileno (1973) lo sorprende en La Habana, como Encargado de Negocios. El poeta se convierte en un exiliado, un "indocumentado" a quien no sólo se le ha arrebatado su rango de diplomático sino también se le ha expulsado de todas las universidades chilenas por "significar un peligro para el orden y la seguridad nacional". La Universidad de Rostck -Alemania Oriental- lo acoge como profesor, pero sin dictar clases, situación que lo perturba e incomoda. Entonces parte a Venezuela (1975), contratado por la Universidad Simón Bolívar, con Hilda, su segunda mujer, y el hijo de ambos, Gonzalo.
Su tercer libro de poemas Oscuro (1977) se publica en Caracas y a partir de este momento su poesía escrita sin prisas, desde lo profundo, comienza a leerse en todo el continente y es aplaudida sin reservas por la crítica internacional. Las ediciones se suceden unas a otras: Transtierro (1979), Antología breve (1980), 50 poemas (1980), El alumbrado y otros poemas (1987), Antología personal (1988), Schizotext and Other Poems (1988) y Materia de Testamento (1988), que figura como uno de los libros más vendidos en Madrid ese año. Poemas antiguos y nuevos convergen con la misma frescura en tres vertientes: la numinosa, la erótica y la repentina. Desocupado lector (1990), Antología de aire (1991), Las hermosas. Poesías de Amor (1991), Zumbido (1991), La miseria del hombre (1995).
En 1979 obtuvo la beca Guggenheim y regresó a Chile, en donde no se le abrieron las puertas de ninguna universidad, por lo que se instaló en las tierras de Chillán, cerca de su ciudad natal. Tras unos años como profesor en tierras norteamericanas, en 1991 fue designado profesor emérito de la Universidad de Concepción y se instaló definitivamente en Chile. Además del Premio Cervantes, Gonzalo Rojas cuenta en su haber otros galardones como el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Premio Nacional de Literatura de Chile; además de los Premios José Hernández (Argentina)y el Octavio Paz (México).

viernes, 22 de abril de 2011

alas



sólo a veces levanto
mi voz como una copa ardiente
y me atrevo a poner nombre a mi duelo
a sentir en mis labios la sangre de la herida

sólo a veces ofrezco
mis manos como dos jinetes blancos
como dos ramas estremecidas
en el silencio oscuro de la noche

sólo a veces siento
una flor que estalla en mi pecho
y una paloma vuela hacia lo alto
con sus dos alas de fuego

EGP

lunes, 11 de abril de 2011

atmósfera



llegamos hasta aquí deslumbrados
por la fiebre de los astros
llegamos sin brújula y sin báculo
sólo con el lejano propósito
de latir como los pájaros
enfermos de plenilunio
y qué esperar ahora de este sol
incauto de esta adormecida bruma
donde se deshace la nata de las horas
cómo esperar después de tanto olvido
que las palabras nos entreguen
la paz que habita en los círculos del aire
qué esperar pues de esta mañana
turbia como un estrépito de insectos
cuando ya parecía
que todo estaba dicho hemos venido
a añadir otras palabras
con un mismo desconcierto
dejad que el viento arrastre estas nubes
y que las aves vuelvan a soñar
con un sol de primavera
ahora que nosotros regresamos
al silencio de la tierra

EGP