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domingo, 5 de julio de 2026

propósito de enmienda

 

Foto: Bert Hardy


deberíamos quemar los libros
que ya no nos dicen nada
y dejar de saludar a los muertos

deberíamos de una vez
abandonar las sombras
y derribar los muros

deberíamos de comprometernos
a consumir al menos
medio kilo de alegría a la semana

deberíamos creo yo
acudir al psiquiatra y suicidarle
abrir los semáforos como lechugas
apretar más los nudos de las corbatas
llevar los relojes al cementerio
apadrinar las nubes
soñar despiertos

deberíamos tal vez fundir
las campanas de todas las iglesias
para hacerle a dios un muerto
dejar que el mar inunde de peces
el patio de los colegios

deberíamos no sé
hacer un pan pegar un grito
cualquier cosa
que nos haga sentir vivos

EGP

sábado, 27 de junio de 2026

Que cada uno... (poema de HAMLET LIMA QUINTANA)

 

Foto: Emil Gataulin


Que cada uno cumpla con su propio destino,
reconozca sus pozos,
riegue sus propias plantas
y levante su casa.
Pero si sobre el final cae en la cuenta
de que ha errado el camino,
entonces que junte coraje,
desande lo andado
y reconstruya su vida.

HAMLET LIMA QUINTANA
(Argentina, 1923-2002)

viernes, 26 de junio de 2026

La lluvia (canción de Atahualpa Yupanqui)

 

 Foto: Saul Leiter


La lluvia tiene un destino
que yo quisiera tener:
el sol la lleva a los cielos
para ser lluvia otra vez.


ATAHUALPA YUPANQUI

(Pergamino /Argentina, 1908- Nîmes / Francia, 1992)


martes, 23 de junio de 2026

Los días (poema de Giuseppe Ungaretti)

 

    Fordesign

Los días y las noches 
tocan
en mis nervios
de arpa
vivo de mi alegría
enferma de universo
y sufro 
por no saberla
encender
en mis
palabras

GIUSEPPE UNGARETTI 
(Alejandría, 1888-Milán, 1970)

martes, 9 de junio de 2026

donde el poeta se interroga acerca del sentido de la vida

 

                                                         Foto: Türker Alagözyaylasi


qué hacer cuando el viento
las palabras
ya no hablan de nosotros
se convierten
en un sonido extraño e indiferente

qué hacer cuando los relojes
disparan sus flechas puntiagudas y amarillas
y nos dejan inertes
desnudos ante nuestra propia edad

qué hacer cuando la soledad se extiende
y lo ocupa todo
con una invasión de luces apagadas
y restringidos espacios
donde el hecho de respirar supone una hazaña

qué hacer con los hijos que nos miran
y esperan de nosotros una respuesta
no sé tal vez un gesto

qué buscamos en la fiebre del consumo
en la mera acumulación
de objetos y propósitos banales

qué luz o qué reflejo
es el que nos ciega

qué mentira fabricar para que no nos duela
la verdad de lo que somos

Emiliano G. Peces

(Publicado en EL GUA nº 7, verano/95)

lunes, 6 de abril de 2026

De lejos vengo (poema de MIA GALLEGOS)

 

Foto: Edouard Boubat


De lejos vengo,
hartos años han pasado desde mi juventud.
Soy paciente como Job,
y pese a mis sienes grisáceas,
no estoy enajenada.
Conservo la libertad de la voz primera.
La rebeldía de transitar a mi antojo.
Pocas veces sonrío:
la vida se empecinó en ponerme a prueba
y por eso soy recia,
parca,
solidaria.
Pocas personas a mi alrededor.
No soporto un instante de estruendo y multitud.
Escojo a mis amigos,
otros han llegado y advienen, así, de improviso.
Los miro, intento dejarme sorprender,
mas ya casi nada me asombra.
Quizás una luz violeta al atardecer,
el brote nuevo en una planta,
el descubrimiento de una nueva galaxia que podamos habitar…
Pero más nada.
La vida así discurre silenciosa.
Intento huir y siempre estoy puertas adentro
defendiendo esta entrañable clausura.
Si alguien pregunta, siempre respondo:
“Aquí estoy, nada he perdido,
voy huyendo, huyendo y no sé de qué…”

MÍA GALLEGOS DOMÍNGUEZ

(San José, Costa Rica, 1953)

sábado, 21 de marzo de 2026

La Poesía (poema de ANGELINA GATELL)

 

Vihelm Hammershoi


Entró en mi casa y sigilosamente
se instaló entre mis cosas.
Nadie la vio llegar ni advirtió su presencia.
Yo tan solo recuerdo una inquietud vivísima
una violencia indescifrable
lastimando un sosiego desde siempre inseguro.
No hubo por mi parte objeción, resistencia,
ni nada que impugnara su aparición fortuita.
Y de este modo,
clandestina, se hizo dueña del aire,
del pan, del agua, de mis ojos,
de mi respiración...
Impune, implacable fue llenando
mi corazón con su desorden.
En tan mínimo espacio puso tristeza y gozo,
fundió la claridad con la tiniebla,
valor y miedo
vertió con gesto sibilino
en una misma copa;
abrió puertas, ventanas, descorrió visillos,
plantó en mi huerto su árbol
esquivo, solidario, amoroso, rebelde,
y me colmó las manos de dones y vacíos.
Y me dejó viviendo
en soledad, con ella.

ANGELINA GATELL COMAS*

(Barcelona, 1926 - Madrid, 2017) 

* Fue una poeta, traductora, actriz de doblaje y mujer comprometida y luchadora que trabajó activamente en la defensa de diversas causas tanto políticas como sociales y culturales.