Foto: Mikael Sundberg
llueve y la lluvia nos trae
aroma a espliego y jazmín
llueve sobre la infancia de las cosas
sobre el dorado esplendor de la memoria
llueve entre tus manos y deja
recuerdos de abril y ansias de mayo
llueve en la patria de los gatos
llueve en los campos y en las fábricas
llueve como nunca había llovido y los pájaros
cantan inquietos con su lengua cristalina
llueve entre tus dientes apretados
sobre tu alma tendida como la vela de un barco
llueve sobre el césped de tus sueños
llueve sin interrogantes ni aspavientos
llueve por una vez
y para siempre llueve


